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Historia del Apóstol San Judas Tadeo
San Judas Tadeo es uno de los santos más populares, a causa de los numerosos favores celestiales que consigue a sus devotos que le rezan con fe. En Alemania, Italia, América y muchos sitios más, tiene numerosos devotos que consiguen por su intercesión admirable ayuda de Dios, especialmente en cuanto a conseguir empleo, casa u otros beneficios.
Santa Brígida cuenta en sus Revelaciones que Nuestro Señor le recomendó que cuando deseara conseguir ciertos favores los pidiera por medio de San Judas Tadeo.
JUDAS significa en hebreo Alabanza a Dios, glorificador. TADEO significa valiente, hombre intrépido, generoso. Recordemos que en la antigüedad el apodo, casi siempre, indica alguna caractarística de la persona; en este caso, su misión.
Lo primero que tenemos que decir es que Judas Tadeo es uno de los doce Apóstoles del Señor Jesucristo. El nombre de Tadeo lo diferencia del otro Judas, el Iscariote.
San Judas Tadeo, es el hermano de Santiago el menor. Era hijo de Cleofás y de una tal María, y probablemente primo de
la Virgen María y de Simón el Zelote.
Judas Tadeo, es aquel Apóstol que en la última Cena preguntó al Señor por qué se manifestaba a los discípulos y no al mundo. (Juan 14, 22).
Como familiar de Cristo, le conoce a fondo. Quizá ya vivía con Jesús antes de comenzar el apostolado. En el corazón de Judas arde el fuego apostólico ya antes de ser enviado por el Maestro a predicar el Evangelio y antes de que venga sobre ellos la fuerza del Espíritu Santo el día de Pentecostés. Por ello él sentirá que el Mensaje de salvación que les predica Cristo, tiene que llegar a todos los hombres. Judas posee, pues, un corazón ecuménico y universal.
A Judas Tadeo debemos una de las Cartas canónicas. Él escribe ya contra los primeros herejes a los que hay que atajar: "Hombres impíos -les llama- que cambian la gracia de nuestro Dios en lujuria, y niegan a Jesucristo, desprecian la sujeción y se corrompen".
La Carta va dirigida a los que quieren seguir la verdadera fe y esperan a Jesucristo en su venida. San Judas se presenta humildemente en su Carta llamándose "un siervo de Jesucristo", quizá lo haga para no alardear ante los demás de ser pariente del Maestro.
La tradición también une a Judas Tadeo con Simón el Zelote en su martirio en Persia. Esta noticia la trae San Jerónimo y algunos otros autores antiguos. A San Simón lo mataron aserrándolo por medio, y a San Judas Tadeo cortándole la cabeza de un hachazo, por eso a San Simón lo pintan con una sierra y a San Judas Tadeo con un hacha en la mano.
El devoto debe cuidarse de no caer en ciertos abusos, como la "novena milagrosa", muchas veces en forma de cadena de oración a Judas Tadeo que ofrece -supuestamente- al devoto grandes recompensas económicas con la condición de que hagan copias y sean enviadas a un número determindo de personas. Esta novena raya en la superstición y está centrada más en interés económico, en lo material, que en la búsqueda de la santidad, en lo espiritual. |
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Concédenos Señor, por medio de tu santo apóstol San Judas Tadeo, la gracia de dedicar nuestra vida, nuestras cualidades y nuestros esfuerzos a hacerte conocer y amar y, al final de nuestras vidas, lograr, como él, un puesto junto a Ti en el cielo. Amén.- | |