Año Jubilar Arquidiocesano
 
La gran noticia para todos nosotros los correntinos es que desde el 3 de febrero, y hasta el 28 de noviembre de 2010, celebraremos el Año Jubilar Arquidiocesano ya que nuestra Arquidiócesis de Corrientes cumple cien años. Un Centenerio es para agradecer a Dios, y para reflexionar cómo podemos seguir en el futuro. El Espíritu Santo viene en nuestra ayuda para que miremos y vivamos esta celebración, como tiempo de Dios.
Jesucristo, Señor de la Historia, ten piedad de nosotros.
 
CELEBRAMOS LAS BODAS DE DIAMANTE . . .

Esta año nuestra comunidad San Judas Tadeo está celebrando la fiesta número sesenta y uno; y está cumpliendo sesenta años de vida. Por tanto celebramos las Bodas de Diamante de la comunidad.
 
Desde 1949 el Señor Jesús nos bendice a través de la devoción que le tenemos al Apóstol San Judas y del culto que le brindamos en su capilla.
 
Además, en agosto, hemos celebrado los setenta años de la bendición de la capilla San Cayetano, parroquia desde  el 8 de septiembre de 1963.
 
El 4 de octubre del presente se cumplieron veinte años de la muerte de monseñor Isidro Blanco Vega, el sacerdote que acompañó, con su ministerio sacerdotal, el surgimiento y el afianzamiento de nuestra comunidad.
 
El 3 de febrero de 2010 se cumplirán cien años de la creación de la diócesis de Corrientes por el Papa Pío X.
Son todas fechas muy importantes. Se refieren a eventos que tienen que ver con nuestra fe cristiana y católica. Y por todo ello agradecemos, desde ya, a la providencia. A la vez, estas fechas nos recuerdan el compromiso que tenemos de pasar a otros nuestra fe, de compartirla, y por supuesto de vivirla generosa y fielmente.
 
San Cayetano, nuestra parroquia, y San Judas Tadeo, son comunidades hijas de la Cruz de los Milagros, desde donde el paí Blanco nos acercó la gracia de Dios. Que por consideración a esta Cruz, y por mediación de la Virgen de Itatí, el Señor Jesús nos permita crecer y madurar en nuestra fe bajo la guía y protección del Apóstol San Judas Tadeo.
 
¡San Judas Tadeo, ruega por nosotros!